De códigos de barras a tarjetas inteligentes

RFDIEn algunas de las actividades que realizamos de manera cotidiana nos encontramos ante la necesidad de poder identificar productos. Para facilitar este proceso se utilizan los códigos de barras,  gracias a los cuales se puede seguir la pista a un producto, diferenciarlo de todos los demás y pasar más rápido con el carrito lleno por la caja del supermercado o hacer de manera rápida y sencilla el inventario de bienes de una empresa.

Actualmente existe una tecnología que perfecciona estos códigos; se trata de las etiquetas RFID (Radio Frequency Identification), también denominado en ocasiones DSRC (Dedicated Short Range Communication). Es un sistema para identificar objetos mediante ondas de radio que nació en los años 60, se comenzó a popularizar en los 80.

La tecnología RFID apareció durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el radar fue inventado. Inicialmente, el radar que ayudó al triunfo inglés durante la guerra, no podía ser identificado entre los aviones británicos y los alemanes, hasta que se introdujo un transmisor para “identificación de amigo o enemigo” (IFF por sus siglas en inglés) el cual permitió la diferenciación de las señales emitidas.

La primera serie de equipos electrónicos, que se construyeron para la identificación recibieron el nombre de Trasponders (equipos que reciben en una frecuencia y transmiten en otra), fue desarrollada por la industria inglesa y se comenzó a usar en 1940, recibiendo el nombre de Mark I.

En un principio la idea se centró en que cuando el cliente llegara a la caja registradora con sus mercancías, en vez de esperar que el empleado registre el código de barras de cada producto, un lector de RFID identifica todos los productos instantáneamente mediante sus etiquetas RFID y se solicita solamente el pago de la compra (adicionalmente se detectó el beneficio de tener automáticamente actualizados los inventarios) y todo debido a esta tecnología.

El Sistema RFID

La tecnología RFID se sustenta en el almacenamiento y recuperación de datos remotos por medio de dispositivos denominados transponders, tags o etiquetas RFID. El propósito fundamental es transmitir la identidad de un objeto (similar a un número de serie único) mediante ondas de radio.

Sin embargo la solución no es tan sencilla, pues no basta con que cada objeto tenga una identificación, ni contar con un medio para identificarlos, sino que debe haber un conjunto de sistemas que interpreten el significado de cada lectura.

Los componentes de un esquema típico de un sistema RFID son los siguientes:

Tags (transponders o etiquetas): Los tags RFID son unos dispositivos pequeños, que pueden ser adheridos o incorporados a un objeto, animal o persona, sirven como elementos identificadores del objeto. Contienen antenas para permitirles recibir y responder a peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor RFID.

Lector: Es el equipo electrónico que se comunica con el tag y captura la información que contenga. Habrá de ser compatible con el tag y, sobre todo, trasmitir en la misma frecuencia de banda. Puede estar integrado o independiente del sistema de cómputo.

Antena: Trasmite y recibe la señal generada por el lector.

Sistema de cómputo: Consiste de uno o más equipos de cómputo (fijos o portátiles, conectados en red o autónomos) y dependiendo de cada aplicación en concreto, se suele desarrollar un software específico que optimice las posibilidades del sistema y las ventajas de la identificación automática.

Estos componentes en conjunto funcionan de la siguiente manera:

Paso 1. El lector envía periódicamente una petición para ver si hay algún tag en sus inmediaciones.
Paso 2. Cuando el tag capta la solicitud responde con la información de identificación.
Paso 3. El lector recibe la información y la almacena en un buffer.
Paso 4. El software específico transfiere la información del buffer al equipo de cómputo el cual la interpreta y almacena los resultados.

Ventajas
No necesita estar en contacto directo con un escáner, por lo que, por ejemplo, permitirían que saliéramos del supermercado con el carrito de la compra lleno y que una antena receptora identificase todos los productos y los cargase a nuestra cuenta sin esperar colas.

Es un antirrobo más sofisticado. De hecho, uno de los primeros productos que utilizaron esta tecnología fueron las maquinillas de afeitar Gillette, uno de los objetos que más se hurta en las grandes superficies.

Estas etiquetas se pueden leer a través de muchos materiales, como la pintura (prácticamente todos salvo metal o agua, aunque ya existen etiquetas lavables), algo que no se puede hacer con los códigos de barras convencionales.

Aplicaciones
La tecnología RFID no sólo es aplicable al etiquetado de productos. Ya se está empleando en muchas otras situaciones: los chips de identificación de las mascotas, sistemas de acceso a zonas restringidas para empleados, peajes en las carreteras que no requieren que nos detengamos, facturación de equipajes más eficaz, para evitar la falsificación de moneda, para acceder a grandes eventos deportivos o de ocio.

En el Sector Público sólo unas cuantas instituciones han incorporado esta tecnología en su operación cotidiana, como en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, en aplicaciones para el control de activos y de bienes de consumo, y en PEMEX para confrontas de activos a través de una interfaz con el control de activos implementado con SAP.

Actualmente en la Dirección General del Sistema Estatal de Informática se está implementando esta tecnología para el control del inventario de los bienes muebles y equipo de cómputo propiedad del Gobierno del Estado de México, así como para el monitoreo de personas que acceden a sus instalaciones, tanto para servidores públicos, proveedores y visitantes en general.
Enlaces relacionados:

Definición de RFDI- Wikipedia, la enciclopedia libre

Fuentes:
La tecnología de Identificación por Radio Frecuencia (RFID)

Dirección General del Sistema Estatal de Informática
victor.camarillo@edomex.gob.mx

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